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Los acebos

Los acebos  (Ilex sp.) son un grupo de arbustos de hoja perenne, de los que existen un alto número de variedades para jardinería, apropiados para regiones templadas y terrenos húmedos, en situaciones de marcado carácter natural.

DESCRIPCIÓN

Ilex es el nombre que los latinos daban a las encinas y el que, debido al parecido que existe entre las hojas de ambos, recibe actualmente este género de plantas leñosas. En Europa sólo vive de forma silvestre el acebo común, al que se suman varias especies originarias del Cáucaso, Turquía, Islas Canarias, Norteamérica y diversas zonas de China y Japón.

Entre todos ellos, y dada su alta facilidad para producir de modo espontáneo variaciones morfológicas, han dado un buen número de variedades cultivadas, en su mayoría de gran valor ornamental. Baste decir, para ilustrar esta capacidad de alteración morfológica, que sólo en la cornisa cantábrica se han detectado más de una veintena de formas diferentes del acebo silvestre común.

Los acebos son arbustos o pequeños árboles de hoja perenne —con excepciones— que crecen con frecuencia en zonas boscosas y son cultivados en jardinería por la belleza de sus hojas y por los llamativos frutos invernales que ofrecen. Estos frutos, bastante tóxicos, sólo los dan las plantas hembra, ya que los acebos son vegetales monosexuados —dioicos—, por lo que si se desea disfrutar de ellos es preciso plantar especimenes de ambos sexos.

Porte
La estructura de los acebos suele estar formada por uno o unos pocos troncos poco o nada gruesos, de los que parten las ramas secundarias que cubren toda la extensión de los troncos. Esta estructura, excepto en individuos recortados en formas geométricas, debe respetarse para que la planta no pierda su porte natural.

Hojas
Los acebos suelen tener hojas con espinas, las cuales nacen de los laterales del limbo, aunque a menudo no las presentan o bien lo hacen en muy pequeña cantidad, con lo que también desaparecen las pequeñas ondulaciones que acompañan a las espinas.

Las hojas son de tipo coriáceo, es decir, están recubiertas de una capa cérea que les da consistencia rígida y les proporciona una apariencia lustrosa.

Las hojas del acebo común europeo, L aquifolium, son de color verde oscuro, tonalidad que también tienen otras especies y variedades de acebos. Entre las numerosísimas variedades de jardinería existen, no obstante, diseños foliares verdaderamente espectaculares, que combinan distintos tonos verdes con manchas o bordes amarillos y anaranjados, en un amplio abanico cuyas posibilidades ornamentales son sobresalientes. El tamaño de las hojas es otro factor de gran variabilidad en estos vegetales, así como la forma de aquellas, que puede ser desde ampliamente ovalada hasta muy angosta.

Lo mismo puede decirse acerca de la presencia de espinas, ya que pueden carecer de ellas o bien incluirlas, además de en los bordes, sobre el mismo limbo, como sucede con una variedad cultivada que recibe por ello el nombre de Ferux.


Frutos

Otro tanto cabe constatar en relación con el color de los frutos que, si bien es rojo en la mayoría de los casos, también pueden aparecer otros negros, amarillos, anaranjados o pardos.
Por todas estas razones los acebos se ofrecen como plantas de jardín, de carácter rústico, con una enorme versatilidad que viene dada por la amplia variedad de sus formas y por el hecho de resultar atractivos a lo largo de todo el año, pudiendo cultivarse hasta en los más pequeños jardines, e incluso en maceta. Desgraciadamente, los acebos son plantas de crecimiento lento, por lo que suben de precio conforme aumenta su tamaño; en este sentido, es un consuelo comprobar que hasta los ejemplares más pequeños tienen un enorme poder decorativo.

CUIDADOS

Dada su procedencia boscosa, es mejor situarlos bajo otros árboles o en zonas donde reciban ciertas dosis de sombra. Esto no quiere decir, sin embargo, que no toleren exposiciones soleadas siempre que el suelo se mantenga húmedo. Como regla general, prefieren zonas frescas o frías antes que otras más cálidas. La mayoría de ellos no prosperan, salvo en situaciones muy cuidadas, en el área mediterránea española.
Los acebos precisan un terreno rico en materia orgánica, de carácter ácido, con suficiente humedad todo el año, y que no esté expuesto a la acción de los rayos solares ya que estos dañan sus raíces. Los aportes anuales de estiércol descompuesto, turba o mantillo, no deben faltarles en buenas dosis aplicadas a lo largo del otoño o la primavera.

CONSEJOS

El enorme surtido de tipos, coloraciones y texturas foliares, así como las vistosas fructificaciones invernales, hacen de los acebos unos de los arbustos de mayor interés en jardines ceñidos a sus necesidades de cultivo.

La presencia de un pequeño grupo de acebos en una zona del jardín boscosa y hasta umbría, es suficiente para crear un ambiente natural y silvestre. La conjugación de distintas variedades e híbridos resulta siempre exitosa y llena de atractivo. Estos arbustos también pueden combinarse con plantas propias del sotobosque y, en particular, con aquellas típicas de terreno ácido, como rododendros y azaleas, pieris, kalmia o pernetias, complementadas con una buena representación de helechos. El cultivo de acebos en recipientes es perfectamente posible, pudiendo así disfrutar de ellos en patios, terrazas y balcones.

La poda no es una operación necesaria, pero sí es admitida por estos vegetales aun en su forma más severa. En cierto tipo de jardines pueden verse ejemplares de acebos tallados en formas geométricas, lo que da buena idea de su resistencia a las tijeras.

ESPECIES Y VARIEDADES

Acebo común. Ilex aquifolium.

Es un arbusto o árbol pequeño, perenne, de crecimiento lento, que llega a superar los 10 m. de altura. Tiene hojas coriáceas de color verde oscuro, con más o menos espinas. Sus flores, insignificantes, dan pequeños frutos esféricos en invierno, pero sólo en las plantas hembra. Los ejemplares silvestres están protegidos por la ley tanto en su arranque como en la corta de ramas.

Acebo canario. Ilex canariensis.

Nativo de Madeira y las Canarias, en nuestras islas vive en Tenerife y Gomera, arropado por zonas boscosas, en torno a los 700 m. de altitud. Llega a medir hasta 15 m. Sus hojas carecen normalmente de espinas.

Acebo cornudo. Ilex cornuta.

Es un arbusto redondeado, que alcanza los tres metros de altura, con hojas grandes acabadas en apéndices espinosos más anchos que el resto del limbo.

Ilex crenata.

Acebo de origen oriental, con forma compacta, del que se han obtenido numerosas variedades para jardinería. Es una de las especies que exhiben frutos negros.

Ilex x altaclarensis

Es un híbrido muy vigoroso y resistente que tolera bien la típica contaminación del ambiente urbano. Algunas de sus numerosas variedades poseen hojas enteras, otras las tienen espinosas y las hay también ligeramente aserradas. En cualquiera de los casos, su colorido abarca todas las posibles combinaciones de verde y amarillo e incluye muy buenas formas de hojas en el tono verde oscuro típico de los acebos. Además, este híbrido es uno de los más generosos en el desarrollo de frutos, los cuales cubren sus ramas durante mucho tiempo tiñéndolas de vivo color rojo.

Ilex dipyrena

Árbol de porte erguido con 12m de altura. Las hojas pierden sus espinas con el tiempo. Sus frutos son de color rojo y, por lo general, de gran tamaño.



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jaimerubio

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