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Los frutales

ManzanoEl cultivo de árboles y plantas frutales ha estado unido al género humano desde los tiempos más remotos. El libro del Génesis habla del Paraíso como un lugar donde crecían todo tipo de frutas. De hecho, una manzana, el único fruto prohibido del Jardín del Edén, fue la causante de nuestro mundano destino. Los homínidos y hombres primitivos fueron durante mucho tiempo "cazadores-recolectores", cosechando las frutas que su entorno les ofrecía. Cuando el hombre se hizo sedentario trasladó cerca de sus poblados las plantas valoradas por su calidad alimenticia, entre las que se encontraban muchos frutales.

Con el tiempo, se mejoraron la calidad de los frutos y de las plantas que los producían, llegando a la enorme diversidad de nuestros actuales frutales. En muchos jardines y fincas contemporáneos se dedica una buena superficie al cultivo de este tipo de plantas con fines domésticos. Es lo que, por herencia francesa, conocemos como vergel.

PATRONES, INJERTOS Y MARCOS DE PLANTACIÓN

La gran mayoría de los árboles frutales que se cultivan en la actualidad, tanto con fines industriales como caseros, son el resultado de la unión vegetativa de dos plantas diferentes. Una, llamada "patrón", se encarga de hacer de sostén de la parte productiva, absorbiendo del suelo y transportando hasta aquélla los elementos minerales y el agua necesarios para su vida. En muchos casos esta parte condiciona en gran medida el desarrollo y vigor del frutal en cuestión.

La otra forma las ramas y la copa, captando del aire el anhídrido carbónico y realizando la función c!orofílica con ayuda del sol, y es la que se encarga de dar las principales características a los frutos que toda la planta produce. A esta parte se la conoce como "injerto". Por supuesto, ambas necesitan ser compatibles entre sí, de modo que, en general, se trata de plantas afines, del mismo género o, al menos, de la misma familia.

Muchos cítricos, frutales de pepita, pomos o drupas, por ejemplo, mandarinos, albaricoqueros, manzanos y kakis, se injertan sobre patrones silvestres de la misma planta, los cuales serían incapaces por Sl mismos de producir frutos tan sabrosos o voluminosos como los que nos ofrecen los injertos. En otros casos, el patrón es una planta de la misma familia, como sucede con los membrillos que se injertan sobre espineras, ambos de la familia de las Rosáceas.

Guiado de las ramasDeterminadas variedades de frutos, así se llama de manera correcta a la parte productora del frutal, injertadas sobre un tipo u otro de patrón, dan como resultado plantas de desarrollos muy dispares, cuestión que se debe tener muy en cuenta cuando se planifica una plantación, por pequeña que sea. En todo caso, el asegurarse de que las plantas ocuparán un mayor o menor espacio cuando sean adultas es un dato que nunca debe pasarse por alto.

De este crecimiento se deriva el marco de plantación, que es la distancia a la que han de plantarse los árboles o arbustos para que utilicen el mínimo espacio y den la máxima producción. Cada variedad, injertada sobre uno u otro patrón, necesitará su marco de plantación correspondiente, de modo que no se estorben unas plantas a otras y aprovechen mejor el sol y la aireación que precisan para crecer sanos y fuertes.

El marco real dispone a cada planta en los vértices de un cuadrilátero, mientras que en el tresbolillo ocupa los vértices de un triángulo. Estos dos posibles marcos son los más utilizados en fruti cultura, dependiendo su elección del tipo de frutal y del aprovechamiento que se le quiera dar al terreno. En esta obra se ofrecen consejos concretos al tratar sobre los frutales más importantes.

PODA Y OTROS CUIDADOS

Todos los frutales necesitan unos mínimos cuidados para prosperar de forma adecuada. Además de estar situados en una región, altitud y exposición correctas, la mayoría de ellos demandan determinadas atenciones, muy variables según el tipo, encaminadas a facilitar mejores cosechas de frutos de la mayor calidad posible.

A continuación citaremos las más importantes, tan sólo esbozadas, para que el aficionado pueda hacerse una idea aproximada. En cada caso y en cada región, conviene recabar una mayor cantidad de datos que, en estas escasas líneas, sería muy difícil condensar.

Poda

Poda de los 3 primeros añosLa poda es una labor encaminada no sólo a provocar una mayor producción de frutos, sino también, y esto es importante, a determinar la formación de la estructura de la copa, otorgándole equilibrio, orden en la colocación de ramas principales y, en su expresión más extrema, dándole aspectos tan curiosos como los de la palmeta o el vaso.

Esta operación no es en absoluto imprescindible en todos y cada uno de los tipos de frutales aunque, eso sí, se practica con asiduidad en muchos de ellos y, en particular. es utilizada en los primeros años de vida de estos vegetales para encaminar su formación estructural. Lo que sí es imprescindible es saber lo que se está haciendo: cortar no es sinónimo de podar. Podar es eliminar parte del ramaje con un fin muy determinado, actuando de manera sistemática año tras año para inducir al árbol a comportarse de uno u otro modo.

En la imagen: poda de los 3 primeros años.

Abonado

Teniendo en cuenta que los frutales son plantados por su abundante producción de frutos, es lógico pensar que sus necesidades de abonado deben estar siempre cubiertas para que no se produzcan mermas en la cantidad y calidad de la cosecha.

Los abonos de procedencia orgánica -deyecciones de animales domésticos bien descompuestas- se han utilizado durante siglos en horticultura y fruticultura, y son una buena opción siempre que puedan conseguirse con cierta facilidad.

Existen cientos de tipos y fórmulas de abonos químicos, y cada aficionado ha de asesorarse de cual o cuales son los adecuados.

Tipos y cantidades precisas, así como cadencia y época de aplicación, se indican en los apartados de texto de esta obra dedicados a cada tipo de frutal.

Tratamientos

La hibridación y selección de las di versas variedades de fruta hacen que muchas de estas plantas sean más sensibles a plagas y enfermedades que otras de genética más pura. Esto se traduce en la proliferación de hongos que manchan la piel, larvas creciendo dentro de los frutos o invasiones que dan al traste con las floraciones.

En el mercado se pueden encontrar enormes cantidades de productos indicados para luchar contra estos agentes dañinos. Nuestra recomendación sería mantener la más absoluta mesura en el uso de estos plaguicidas y pesticidas, ya de por sí demasiado utilizados en plantaciones industriales, y cuya manipulación y uso indiscriminado resulta tan peljudicial para el medio ambiente.

Nos queda la opción de escoger variedades resistentes y emplear remedios menos peligrosos para nosotros y para la naturaleza, como el caldo de ortigas o las piretrinas. Detrás de un tratamiento debe haber siempre un asesoramiento riguroso que conduzca a utilizar el remedio adecuado en tiempo y proporciones pertinentes, y que no necesariamente coincidirá con el que ofrece el vendedor del producto.

Riego

Ni que decir tiene que el riego es una práctica indispensable en muchos cultivos y en una gran cantidad de regiones españolas. Un mínimo nivel hídrico es imprescindible para la vida de los frutales, más necesitados de este apoyo cuanto más jóvenes sean.

Pero es que, además, para muchos frutales resulta fundamental recibir una cierta cantidad de agua en momentos muy determinados de su ciclo vegetativo de tal suerte que una carencia en este sentido podría no sólo malograr toda la producción, sino también producir malformaciones, inmadurez, caída anticipada o mermas en la longitud del período de conservación. Por eso, antes de plantearse una plantación de frutales, se deben estudiar sus necesidades concretas y ver si, en función del tipo y cantidad a plantar, estamos capacitados para cubrir toda su demanda de agua.



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Comentarios

22/08/2012 14:33 - anaotalora
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acabo de comprar una casita en Mar del Plata (argentina) frente al mar, Atlántico, no tan calmo como el Meditarráneo. Tengo suficiente terreno para colocar unos 5 ó 6 frutales (900m2). Quisiera saber si pueden asesorarme sobre qué frutales me conviene, teniendo en cuenta el clima (invierno con heladas algo frecuentes). Gracias.

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