Jubaeas Chilensis o las Columnas del Paraíso
Por : Raúl Farias Gárate
Chilean Palms Association
Antes de escribir este articulo, pensé en qué aspecto puede ser interesante para las personas de España que leerán estas líneas. Probablemente sea poco entretenido dar todos esos datos de familia, género y especie que los botánicos dominan de forma admirable, por eso pienso, escribiré lo que comenté en un curso que impartí en una organización ecologista sobre esta noble palmera.
La Palma Chilena es conocida desde los tiempos en que el conquistador español llegó a estas tierras, por el año 1536. Se impresionó al encontrar bosques de estos gigantes, los nativos las llamaban "can-can" o "Cau-Cau" y de los cuales ellos comían sus frutos, y sabían que extrayendo su savia se obtenía una miel dulce, que más tarde fermentaba dando origen a un licor alcohólico que también era bebido. De ahí, que también sea conocida como la palma del vino "wine palm". También usaban sus hojas para construir los techos de sus casas, siendo una excelente protección para las lluvias.
Una vez establecido el conquistador, comenzó la lamentable y vertiginosa explotación de las Palmas, que en aquel tiempo, para obtener su miel eran cortadas, enviando a la muerte antiquísimas palmas de mas de 1000 años. Esta explotación continuó sin ningún control hasta que se dio la voz de alarma sobre la posibilidad de extinción, y sólo en el año 1974, el Gobierno de Chile la sometió a una ley de protección, control y manejo, evitando así su total depredación.
Hoy día el panorama se ve más alentador. Existe un significativo número de organizaciones cuyo objetivo es el cultivo y reproducción de esta palma. Organizaciones sin ayuda estatal, cuya fuente de financiamiento es la venta de semillas. Dichas organizaciones, exportan semillas y plantas pequeñas a todo el mundo, estableciendo así una nueva etapa de difusión mundial de esta Palma. También se ha modificado el proceso de fabricación de la miel de Palma, utilizándose hoy las semillas (coquitos), en lugar de la savia de las palmas.
Y al contrario de lo que se pueda pensar, recién hace unos siete años y producto de una moda de la jardinería por plantar todo tipo de palmeras, los chilenos han comenzado a mirar y conocer las Palma Chilenas. No es de extrañar que un Chileno de nivel cultural medio y alto, no distinga una Palma Chilena de una Phoenix Canariensis, muy numerosa en Chile.
Sumado a eso ha comenzado una forestación con Palmas, en lugares donde debió haber estado siempre, una de la más notables obras, consiste en la plantación de Palmas en la Plaza de Armas de Santiago, se trajeron cerca de 30 palmas de unos 800 años dejándolas en un lugar privilegiado.
En otros lugares como centros comerciales se han trasplantado Palmas Chilenas, en avenidas y parques. En fin, yo puedo afirmar que se trata de uno de los más grandes cambios en la jardinería ornamental de Chile.