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ANIMALES PERJUDICIALES

Productos
Pulgón
Mosca blanca
Mosquitos verdes
Thrips
Araña roja
Cochinillas
Orugas defoliadores
Gusanos grises
Gusanos blancos
Minadores
Coleópteros
Caracoles y babosas
Roedores

Las plantas, como seres vivos que son, sufren en determinados momentos la presión de diversos agentes dañinos que pueden hacer peligrar su desarrollo y hasta su vida.

En la naturaleza, y salvo casos extremos, suele darse un equilibrio entre las partes, de modo que ninguna de ellas acaba del todo con la otra. Sin embargo, en los jardines y parques, en las terrazas o en el interior de las viviendas, este equilibrio se ve a menudo alterado, haciendo que nuestras plantas sean, sobre todo en ciertas circunstancias, más sensibles a los seres patógenos que las agreden.

En general, ninguna planta, con excepción de algunas variedades especialmente débiles, contrae una enfermedad causada por hongos o una plaga importante si se encuentra en saludable estado, es decir, si su entorno ambiental tierra, necesidades nutricionales y de riego, exposición y niveles térmicos es el adecuado para ella. Pero cualquier alteración de esas circunstancias puede ser causa decisiva para que se produzca un desajuste fisiológico y el agente patógeno encuentre así un campo abonado para su desarrollo.

En unos pocos casos, ya lo hemos dicho, las formas más sofisticadas de vegetales ornamentales u hortícolas son, por la diferencia genética con la especie tipo, mucho más sensibles a un hongo, ácaro o insecto concretos.

Los insectos son los animales más numerosos y diversificados de la Tierra. De ellos, hay decenas que pueden convertirse en parásitos de las plantas ornamentales, hortícolas o frutales, y para enumerar a los principales necesitaríamos mucho más espacio del que disponemos en estas páginas.

De cualquier modo, contamos con la ventaja de que sus efectos suelen ser visibles desde los primeros momentos, y que, en general, tan sólo un número pequeño parasita en nuestras plantas. Quizá los pulgones, de los que existen muchos tipos, sean los más comunes y conocidos, y también los menos dañinos y fáciles de eliminar. A ellos se suman cochinillas, moscas blancas, trips, orugas y larvas, minadores de hojas, etc. Nuestro consejo es que se sea observador para detectar cuanto antes la presencia de cualquiera de ellos; luego vendrá su identificación y tratamiento.

Los ácaros no son insectos sino arácnidos especializados en parasitar todo tipo de seres vivos. A veces son difíciles de detectar y cuando se consigue hacerlo sus efectos son ya casi irreversibles. En todo caso, tienen que darse unas circunstancias muy concretas para que surjan en gran número, en interiores de ambientes resecos por ejemplo. Su eliminación resulta a veces muy compleja, por no decir imposible, con lo que el mejor remedio es aislar o sacrificar la planta afectada. La araña roja es uno de los ácaros más frecuentes.

Productos químicos

En el mercado se puede encontrar hoy un gran surtido de preparados químicos para luchar contra plagas y enfermedades. Los compuestos y formulaciones se renuevan cada año con la esperanza de ser más eficaces ante los agentes patógenos. Pero esto es un arma de doble filo, ya que muchos insectos, se hacen resistentes con mucha rapidez, con lo que las moléculas de esos preparados han de ser cada vez más potentes, haciéndose su uso mucho más peligroso para el manipulador y para el medio ambiente. Como alternativa existen algunos productos de origen natural, como las piretrinas, y también remedios caseros, como el caldo de ortigas o el cocimiento de porciones de cigarrillos, adecuados en el tratamiento de ataques de insectos no demasiado virulentos.

El manejo y aplicación de productos químicos es una labor que hay que llevar a cabo con el mayor cuidado. Hay que tratar siempre a favor del viento, usar mascarilla, no comer ni beber durante el proceso y lavarse a conciencia al terminar. A la hora de adquirir cualquier compuesto, el aficionado debe distinguir entre los que son sistémicos y los que son de contacto -pueden tener ambas cualidades a la vez-. Los primeros pasan a los vasos conductores de la planta, y son ingeridos por el insecto o ácaro. Los de contacto actúan como su nombre indica, por aproximación al agente patógeno.

Pulgones

Se caracterizan principalmente porque su aparato bucal está provisto de un estilete que le sirve para chupar la savia de las hojas, brotes jóvenes y capullos florales, donde a causa de sus picaduras las hojas se abarquillan, los tallos se retuercen y los botones florales se deforman. En las hojas adultas aparecen unas manchas de color amarillo por el haz que corresponden con las picaduras ocasionadas por la parte inferior por los adultos.

Hay muchas clases de pulgones (hasta 34 especies), aunque lo mas comunes son los del rosal (Macrosiphum chrysanthemi), el negro de las habas (Aphis fabae) y el de las raíces (Pemphigus sp.). El pulgón ataca a la mayoría de las plantas.

Los pulgones segregan una sustancia azucarada que atrae a las hormigas, siendo también el asiento del hongo fumagina o polvillo negro más conocido por negrilla. Los tratamientos deben efectuarse cuando se observen los primeros individuos con insecticidas sistémicos o de contacto.

Qué favorece su aparición:

La sequedad ambiental favorece la aparición de pulgones. Esto suele ocurrir durante la primavera y el verano.

Cómo detectarlos:

Aparte de las hormigas, el primer síntoma se revelará en el estado de las hojas, ajugereadas y abarquilladas, pegajosas ql tacto.

Cómo tratar las plantas:

Si el ataque es débil, lo mejor es cortar las hojas y retoños dañados; arranca los ejemplares jóvenes afectados y cambia el sustrato y riega a continuación, aportanto insecticida al agua.

Se pueden tratar con una solución jabonosa mezclada con alcohol y rocie las hojas cada 2 días. Si el ataque es más fuerte; arranque la planta y trate las plantas de alrededor con un insecticida  sistémico.

Cómo evitarlos:

Plante ortigas, dedaleras, lupino o madreselva cerca de sus plantas mas delicadas, siempre y cuando lo permita sus jardín o terraza. Riegue a menudo o pulverice durante los meses de verano, y no olvide fumigar con insecticidas cada 3 o 4 semanas a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

Mosca blanca

Es un insecto de color blanco y reducido tamaño que pone sus huevos en el envés de las hojas o en las ramas tiernas; las larvas quedan fijas después de elegir el sitio más adecuado alimentándose de la savia que chupan.

Las hojas toman una tonalidad blanquecina en el envés debido a la acumulación de huevos, larvas y adultos, volviéndose posteriormente amarillentas, y terminan por desprenderse. Es muy difícil de eliminar, pues todos los insecticidas que hay en el mercado atacan a las moscas adultas pero no a los huevos y larvas; de ahí que haya que efectuar tratamientos repetidos con insecticidas sistémicos siempre que se observen individuos adultos a fin de impedir que éstos efectúen sus puestas y poder controlarlos.

Mosquitos verdes o cigarritas

Son unos pequeños insectos saltadores de color manilo verdoso y cuerpo alargado de cierto parecido con la cigarra. Las picaduras de estos insectos hacen amarillear las hojas, que se desprenden rápidamente. Se distingue de los ataques los pulgones porque las jas no sufren deforma Los productos utilizados contra los pulgones sirven para combatir a los mosquitos verdes.

Cochinillas

Existe un gran número de especies de aspecto diferente que se conocen con el nombre de piojos. Poseen un escudo o coraza que protege tanto a ellas como a sus puestas, que como lapas se pegan a los tallos y hojas de las plantas para chupar su savia. Otras muchas están protegidas por una masa algodonosa que dificulta su lucha por medios químicos. Una característica fundamental de estos insectos es la segregación de una sustancia dulce, sobre la cual se desarrolla el hongo fumagma o negrilla, al mismo tiempo que atrae a las hormigas. Las plantas afectadas, si el ataque es muy intenso, detienen su desarrollo. Son difíciles de eliminar debido a la protección que poseen, siendo los aceites blancos junto con los insecticidas fosforados los medios más adecuados para combatirlas.

Thrips

Son pequeños insectos más conocidos por piojillos de color pardo amarillento que se alimentan de la savia de las plantas, principalmente en las hojas, yemas y botones florales, produciendo deformaciones muy características debido a que la zona donde ha sido introducido su estilete para chupar chupar la savia muere, y al tratarse de tejido en crecimiento, crece el resto del órgano excepto el lugar de la picadura. Estos insectos son transmisores de virus ya que al pasar de una planta a otra pueden portarlos en su estilete.

Araña roja

Tela de araña roja Pequeño ácaro apenas visible de color rojizo, cuyas picaduras ocasionan en la epidermis de las hojas unas manchas de color amarillento. Si el ataque es muy intenso, las hojas se caen, y si miramos con cuidados en el envés de las hojas se apreciaran unas arañitas muy móviles de color rojizo y una tela de color blanco sucio.

Huevos de araña rojaLos tratamientos deben ser preventives cada 10-12 días con cualquiera de los acaricidas existentes en el mercado. Los ataques de la araña son más intensos en periodos secos y cálidos. El peor enemigo para la araña roja es la humedad elevada y constante.

 

 

Orugas defoliadoras

Las orugas de numerosas especies de mariposas y polillas se alimentan de las hojas, tallos tiernos y frutos ocasionando verdaderos destrozos ya que llegan a defoliar por completo la planta atacada. Las mariposas son inofensivas, si bien hay que eliminarías antes de que efectúen la puesta para impedir que aparezcan las orugas.

La destrucción de las orugas es muy fácil, aplicando insecticidas de ingestión y contacto excepto en aquellas que forman galerías en el interior de las flores, tallos y frutos. Los tratamientos con Dipterex al 0,2%, Sumithión, Lamnate, etcétera o mediante la preparación de cebos envenenados a base de azúcar.

Gusanos grises o rosquillas

Son por lo general orugas de gran tamaño, de color pardo oscuro, grisáceo, a veces negro y vida nocturna que durante el día permanecen escondidas en pequeñas galerías en el suelo o protegidas contra la pared de las macetas, pequeñas piedras u hojas secas, enroscadas, de ahí el nombre de rosquilla.

Al igual que las orugas defoliadoras, producen grandes daños comiendo las hojas y tallos tiernos de las plantas. Para combatirlas es aconsejable la preparación de cebos envenenados aplicados al anochecer o bien pulverizando las plantas a la caída de la tarde con un producto sistémico como es el Dipterex.

Gusanos blancos

Se conoce con este nombre a un conjunto de larvas que viven en el suelo alimentándose de raíces de las plantas tanto herbáceas como leñosas; algunas de ellas causan grandes daños en céspedes y praderas.

Los insectos adultos son unos escarabajos de grandes dimensiones y color oscuro y vida crepuscular que comen hojas y tallos tiernos de. los árboles y arbustos así como sus flores, sobre todo del rosal. Se deben efectuar tratamientos con insecticidas de ingestión y contacto; el Dipterex y Lamnate, dan muy buenos resultados.

Minadores de las hojas

En las hojas de muchas plantas se observan pequeñas galerías sinuosas en cuyo interior se puede apreciar al trasluz una pequeña larva u oruga, en forma de gusano. Para poder combatir este tipo de larvas, hay que efectuar pulverizaciones con insecticidas que tengan acción sistémica o de penetración. El Dipterex, Lebaycid, Rogor, Sumithión, Lamnate, etc., son muy adecuados.

Coleópteros

Escarabajo coloradoEstos insectos masticadores y voladores atacan la planta sobre las hojas. Su acción es rápida y muy destructiva. Afortunadamente, la mayoría de estos insectos pueden ser destruidos con insecticidas normales que se encuentran en el mercado, pero atención con no dañar la planta en el momento de su aplicación.

 

 

Caracoles y babosas

Caracol Babosa Es una plaga muy frecuente en jardines y zonas sombrías y húmedas. Durante el día permanecen ocultos y salen al anochecer o en días nublados, sobre todo después de una lluvia o riego.

Se alimentan de hojas y tallos jóvenes; los síntomas son muy similares a los ocasionados por los gusanos grises y orugas defoliadoras; pero se distinguen perfectamente porque dejan una estela de mucosa brillante al arrastrarse. Se combaten con cebos granulados a base de metaldehído que se debe distribuir al atardecer y siempre después de un riego.

Roedores

Los roedores suponen un grave peligro ya que devoran las raices, bulbos, semillas y plantas pequeñas, estropean la pradera y desnivelan el suelo del jardín.

Además, se multiplican con facilidad, sobre todo cuando disponen de mucha comida. Aparecen en cualquier época y sólo el frio intenso, las heladas y la humedad los mantienen en sus escondrijos.

Prefieren los suelos blandos y arenosos y odian los encharcamientos. aUnque no es fácil librase de ellos, hay ciertas medidas que los pueden ahuyentar, como algunas plantas repelentes, cebos, aparatos que emiten sonidos, etc.

Las especies más sensibles al ataque de os roedores son las bulbosas (zanahorias, remolacha, nabos, patatas,...) del huerto y las raices frescas de los árboles y arbustos jóvenes (hayas, robles, ...)

Algunos de sus preferidos son los tulipanes, crocus y azucenas, asi como las raivces de las hostas y las campánulas.

 Ratones de campo:

Entre los más comunes, se encuentran los ratones de campo, principalmente el Apodemus sylvaticus, de pelo pardo y grisáceo. Excava galerias a 25 o 30 cm de profundidad, donde permanece durante el día. Por la noche sale en busca de alimento, como hortalizas, insectos, gusanos, yemas y ramas tiernas, etc. Durante el invierno permanece en su madriguera, donde ha almacenado comida para no morir de hambre.

Un remedio puede ser , ademas de los fitosanitarios, plantar cebollas, ajos o narcisos entre las especies mas sensibles.

 Conejos:

El conejo común (Oryctolagus cuniculus) mide unos 35 o 45 cm. de longitud y tiene pelaje amarillo arenosos a pardo grisáceo con la zona abdominal blanca. Prefiere terrenos cálidos, arenosos y de baja vegetación. Es de vida vespertina y nocturna. Corre dando saltos y vive en madrigueras que él mismo construye. Mordisquea las partes aéreas de los árboles y arbustos, provocando daños irreparables.

Hay ciertas plantas que los repelen, como los acónitos, anémonas del japón, clemátides o geranios. Pero la mejor opción es rodear las plantaciones con borduras, mallas metálicas, etc. a, al menos, 1 metros de altura.

 Topos:

Mamífero insectívoro de vida subterránea. Se desliza entre la tierra con gran facilidad. El más común es el Talpa europaea y es de color gris oscuro.

En otoño construye un nido a medio metro de profundidad. La tierra que extrae para hacer le nido la deposita encima, formando un montoncito que le delata. A priori es beneficios porque se alimenta de insectos nocivos para las plantas, gusanos, lombrices, etc. pero también provoca daños irreparables al lesionar raices y semillas. En el césped desnivela el terreno e impide el funcionamiento de las segadoras.

Un remedio pueden ser los ahuyentadores de ultrasonidos o introducir un trapo empapado en gasolina en la entrada de sus madrigueras.

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