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ENFERMEDADES FISIOLÓGICAS

Las plantas como todo ser vivo, están influenciadas por el medio ambiente que las rodea; que en ocasiones puede ocasionar serias alteraciones en las funciones vitales de las mismas; estas alteraciones se conocen con el nombre de enfermedades fisiológicas o no parasitarias; siendo las más importantes: las carencias de elementos nutritivos, el exceso de sales minerales, la falta o exceso de agua y las temperaturas extremas.

Carencia de nutrientes

Cuando en el terreno de cultivo hay un exceso de sales minerales solubles, resulta imposible cultivar la mayoría de las plantas. Si la concentración no es muy elevada, las plantas vegetan, pero sin embargo el ápice de las hojas aparece seco y las plantas florecen muy mal; su porte es raquítico.

Carencias en rosales:

  1. Carencia leve de nitrógeno
  2. Carencia de boro
  3. Carencia de hierro
  4. Hoja sana
  5. Carencia de fósforo
  6. Carencia fuerte de nitrógeno

Cuando se aprecien estos síntomas, debemos darles dos o tres riegos copiosos para que el exceso de agua arrastre las sales solubles y se eliminen por el drenaje.

Las plantas extraen del suelo por medio de sus raíces los elementos nutritivos necesarios para su alimentación; el exceso o falta de uno de ellos puede ocasionar serios problemas, llegando a poner en peligro la vida de la planta si no se remedia a tiempo. Entre los elementos nutritivos más esenciales están:

Hierro

Este elemento es esencial para la formación de la clorofila. La carencia del mismo se manifiesta en forma de clorosis en las hojas y tejidos jóvenes; sólo los nervios de las mismas permanecen verdes; si la carencia es muy aguda toda la hoja se vuelve amarilla quedándose completamente blanca, produciéndole los rayos solares serias quemaduras.

Esta carencia se presenta en la mayoría de los casos en terrenos con abundante cal ya que ésta bloquea al hierro, haciendo que éste no sea asimilable por la planta.

Fósforo

La carencia de este elemento ocasiona raquitismo al igual que el nitrógeno; las plantas poseen pocos brotes; las hojas tienen un color rojizo o azulado; si la carencia es muy acusada, los bordes de las hojas se secan tomando un color pardo oscuro.

El exceso de fósforo, no ocasiona daño alguno.

Potasio

La carencia de potasio ocasiona clorosis entre los nervios de las hojas de algunas plantas, así como una necrosis y enrollamiento de los bordes de las mismas; los brotes jóvenes son escasos y delgados, llegando incluso a secarse.

El exceso de potasio en principio no ocasiona ningún daño, si bien suele presentarse carencia de otros elementos por interposición de éste.

Nitrógeno

Es uno de los elementos más importantes; la falta del mismo en la alimentación de la planta se caracteriza porque ésta se desarrolla mal, los entrenudos son muy cortos, los brotes jóvenes son más delgados y las hojas toman una coloración amarillenta; en definitiva la planta tiene un aspecto raquítico y amarillento.

El exceso de nitrógeno por el contrario, ocasiona un desarrollo superior a lo normal; las plantas tienen un color verde intenso y hay un predominio de hojas, siendo escasa la floración. Las plantas abonadas con un exceso de nitrógeno, son más sensibles a las plagas y enfermedades.

Exceso o falta de humedad

El agua es uno de los factores esenciales para la vida vegetal. Las necesidades de agua en las plantas, están relacionadas con la evaporación en el substrato (tierra) y la transpiración de la planta. Las plantas con hojas amplias y abundantes, necesitan más agua que las que tengan hojas pequeñas y escasas.

Estas necesidades serán mayores cuanto más alta sea la temperatura, porque la evaporación será mayor. Es preferible los riegos frecuentes a ser posible con poca cantidad de agua, que distanciados y abundantes.

Un exceso de agua durante mucho tiempo, puede ocasionar asfixia radicular; sobre todo si el terreno de que se dispone es un terreno arcilloso. Las raíces pudren y son el asiento de diferentes tipos de hongos. Los síntomas que manifiestan las plantas son: clorosis de sus hojas, desecación apical y caída de las mismas.

En las plantas de clima seco, un exceso de agua se acumula en los tejidos formando pústulas o edemas cristalinos, las hojas amarillean y caen. La falta de agua, si va acompañada de temperaturas elevadas, ocasiona marchitez prematura, siendo frecuente las secas o necrosis del ápice de tas hojas.

En las plantas leñosas, si bien son más resistentes a la sequía, la floración es escasa, así como su brotación, siendo las hojas más pequeñas de lo normal.

Temperaturas extremas

El calor activa la vegetación y el frío la ralentiza. Todos los seres vivos tienen una temperatura óptima de desarrollo; en los límites extremos, las plantas no vegetan bien, detienen su desarrollo y pueden sufrir serias alteraciones.

Cuando se trata de temperaturas elevadas, se pueden producir daños en los tejidos alcanzados por el sol conocidos vulgarmente con el nombre de planchazos.

El calor excesivo, puede ocasionar una pérdida elevada de agua por transpiración, llegando incluso a secar la planta por deshidratación.

Con temperaturas bajas, se ralentiza la formación de la clorofila, las plantas detienen su desarrollo, ofreciendo un aspecto amarillento.

De todos es conocido el efecto que producen las heladas sobre los tejidos jóvenes formando chancros y heridas en ramas y troncos secándose posteriormente. Cuando esto ocurra, se recomienda no podar las plantas hasta que no hayan brotado de nuevo; eliminando así todo el ramaje seco.

Los vientos cálidos y secos aumentan la evaporación acelerando el proceso de desecamiento; también los vientos fríos y secos producen deshidratación en las plantas por lo que se acentúan los daños ocasionados por las bajas temperaturas.

Con frecuencia en los días soleados de verano, observamos las hojas de los árboles flácidas aunque se haya regado por la mañana; esto no quiere decir que la planta sufra sed, sino que debido a las altas temperaturas se evapora más agua a través de sus hojas que pueden absorber sus raíces. De ahí que se recomienda rociar con agua las hojas para mantener la turgencia de las mismas. Durante la noche se repondrá por completo.

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